Contra la represión

Vivimos en un tiempo y en un lugar, donde expresar opiniones que disgustan al poder es una actividad de riesgo. Una vez afianzadas algunas bases del sistema (propiedad privada, democracia representativa, instituciones, etc.), ahora se criminaliza a quien en voz alta cuestiona lo establecido, asimilándolo a delitos graves que pudieran atentar contra la vida.

Son numerosas las persecuciones contra twitteros y cantantes, especialmente de rap, pero también contra artistas plásticos, humoristas, manifestantes y ciudadanxs en general. Que no se acepten las expresiones artísticas, la crítica y la queja como formas de libertad que hacen evolucionar a la sociedad, denota un afán por evitar que las personas demostremos capacidad de pensar por nosotras mismas, que no opinamos igual y, mucho menos, de la forma que nos quieren imponer.

Privar de libertad a raperos por el hecho de pedir la cabeza del rey nos hace retroceder a siglos alejados donde se fusilaban rapsodas por tener una ideología distinta, se condenaba a científicos por cuestionar el centro del Universo o se quemaba a las mujeres que ejercían el conocimiento fuera de lo convencional.

Desde la Muestra de cine de Lavapiés tratamos de dar voz a lxs ignoradxs, a quienes nunca se les oye porque carecen de canales para difundir su versión, a tantxs silenciadxs por tratar de hacer ese sano ejercicio que es cuestionar la versión oficial, la imposición del poder, el pensamiento único.

Así, enviamos nuestra modesta solidaridad a todas las personas represaliadas por el aparato legal del Estado que trata de acallarlas, que por desgracia son muchas y más especialmente desde la implantación de la Ley Mordaza. Desde aquí renovamos nuestro compromiso para seguir siendo un altavoz que dignifique todas esas luchas.