Palestina

De nuevo la Muestra de Cine de Lavapiés pone el foco del proyector en Palestina, no por casualidad. Israel de nuevo ha puesto el foco, el punto de mira de su sofisticado arsenal de destrucción sobre la población, sobre la vida palestina, sobre las esperanzas y los sueños de sus gentes. Ha puesto el foco de su armada invencible, impulsada por los vientos de
occidente en pleno, mientras negaba la entrada de periodistas y activistas que pudieran reflejar con sus cámaras lo que estaba pasando.

1.500 muertos/as y un territorio completamente bloqueado y destruido parece que ya no significa nada para casi nadie, ya no conmueve nada. Como mucho genera un comentario airado en el desayuno al leer las troperías de una jornada de masacre, tal vez un resoplido, o incluso tal vez algunos improperios contra Israel y sus dirigentes. Incluso puede generar algunas declaraciones tibias de líderes políticos criticando la desproporción del ataque, e incluso multitud de análisis geoestratégicos, mucha ayuda humanitaria, algunas movilizaciones y algunas protestas. Pero eso, que es bien poco, generalmente se acaba. La mecha del fulgor pasajero se apaga y como a lo largo de los últimos 61 años, la ocupación vive, continúa ahogando a los palestinos y a las palestinas, negando su existencia.

Mientras, en el Estado español nuestros gobiernos, en este caso el socialista, se regodea de ser propalestino, de hacer solidaridad con los palestinos, apoya de manera soterrada el proyecto sionista de genocidio y apartheid. El último y vergonzoso ejemplo es el intento de limitar a través de Ley Orgánica la Jurisdicción Universal a petición de Israel, para evitar que un ex-ministro de defensa y 6 militares israelíes sean juzgados por la Audiencia Nacional como criminales de guerra.


Pese a que las posibilidades de ejercer la libertad tratan de ser eliminadas, la sociedad civil palestina, con el apoyo de una pequeña parte de la sociedad israelí e internacional, sigue luchando y resistiendo de forma valiente contra la ocupación. La campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones contra Israel, nacida en Palestina, se ha convertido en una de las principales herramientas de lucha a nivel internacional.

La muestra de cine de Lavapiés quiere reflejar esa resistencia, la del día a día, la de personas que siguen haciendo su vida, construyendo su historia bajo las bombas, la de músicos que siguen creando bajo ocupación, la de personas que siguen esforzándose por recuperar hasta el último de los derechos que les han arrebatado.